rodrigo

Friday, June 09, 2006

La escritura

Me han preguntado si me gusta escribir. Dicen: Si te gusta tanto la lectura, también tiene que gustarte la escritura. ¿Has escrito o piensas escribir alguna vez?

Sí, alguna vez intenté escribir una historia de ficción. Empecé como me puedo imaginar que comienzan todos los principiantes, con toda la emoción y el entusiasmo que puede ofrecer la edad de las ilusiones. Deseaba escribir todas mis experiencias. Cuando se vive la edad de la pubertad, experiencia significa todo aquello que leemos, vemos e imaginamos. En otras palabras, hacía mías las experiencias de aquellos a quien admiraba. Pronto comprendí que aparte de ser eso una chapuza, mi vida daba tantas vueltas que era imposible detener el tiempo en un instante.

Pero el momento del amor llega siempre. Y aunque casi siempre es mal entendido por la juventud, que suele confundir apasionamiento febril con la quietud religiosa del verdadero amor, mi primera experiencia con el amor me llegó en forma de texto. Desde muy joven me he sentido atraído por la lectura, y en cierto momento –quiero pensar que el más oportuno–, llegó a mis manos aquel librito de ­­_La amada inmóvil_. Cada lectura de ese libro me hacía soñar con encontrar aquella mujer, la única mujer, mi mujer. Le escribí los versos más cursis que se han escrito. Desgarré en papel mi corazón y mi vida entera. Claro que con el tiempo, muy poco tiempo, volví a darme cuenta que aquello que escribía estaba muy lejos de ser literatura, y, lo principal, muy lejos de ser realmente parte de mi vida. Así que adiós a la poesía.

En algunas clases de la carrera –tengo una licenciatura en literatura española– se me dio la oportunidad de escribir algunas cosas. Recuerdo muy bien que en una clase que debió ser de gramática se nos dio un curso de escritura creativa, un chapuzón de la profesora, por cierto que ella es hoy muy buena amiga mía. Ahí escribí, entre otras cosas, un mini-cuento. Creo que lo mejor que he escrito hasta la fecha. También le gustó mucho a la profesora y me escribió muy buenos comentarios. Pensé que ese era el verdadero inicio de mi carrera como escritor, pero la creatividad se quedó en aquella clase. No volví a escribir nada digno de mención.

Las cosas que he vuelto a escribir han sido de critica literaria y cultural, nada creativo. Quizá convenga dejar en este espacio algunos de los artículos que he escrito; ya veremos después. Es hasta ahora que curiosamente incursiono en estos espacios cibernéticos, que he vuelto a dar vuelta a las ideas y ya se está gestando una historia que espero tenga buen fin.