rodrigo

Monday, June 26, 2006

El miedo


No conozco la historia del miedo. La verdad que es hasta ahora que estamos por ver los resultados en México de las elecciones a la presidencia, que me he puesto a pensar en lo que significa esto. Hablar acerca del miedo bien podría llevar horas; tristemente está unido a nuestro vivir diario. Forma parte a priori de todas nuestras acciones. He sido testigo en pocos años, de un gran cambio para el mal, una degradación de valores y de moral en mi país. Lo que es más, lo he visto en mi propia ciudad y en mi propio vecino. Vivo en una ciudad fronteriza que se ha ido transformando con pasos agigantados en un lugar lleno de violencia desmedida. Ya hemos dicho adiós a aquellas tardes con puestas de sol perezosas y con risas y gritos de niños jugando por horas en las tardes y noches. El narcotráfico, la corrupción y el abuso de gobierno, el sobre abuso de la sexualidad, todo se encuentra en mi ciudad y en mi país. El miedo a unirnos a ese grupo del mal, como estadística de aquellos que caen luchando o como aquellos que terminan siendo partícipes de los actos de violencia, es lo que nos obliga a huir de nuestro país. Esta lucha es muy difícil y es una lucha que cansa. En estas elecciones no tenemos la imagen que deseamos ver de un líder. No existe un sólo hombre de los presidenciables que sea capaz de hablar con fuerza y con propuestas para una unificación del espíritu ajado de México. Nadie habla de familia, de educación y cultura, de relaciones e intercambio entre nosotros mismos, en fin… Nos invitan al voto del miedo y no al voto de la unidad. Vamos cuesta arriba y con un peso de años de corrupción y abusos sobre nuestras espaldas. Los medios de comunicación sólo dan cabida a noticias sensacionalistas que se encargan de alimentar esta cultura del miedo. Esa pintura de Munch bien puede identificar el estado en que se vive hoy en día en México. El ambiente de nuestro país es un ambiente onírico, surrealista, estamos dentro de un lugar donde las luces se vuelven tinieblas. Vivimos en la desesperación.